La Doble Hazaña de Gonzalo Lama

El apodo de León con el que carga Gonzalo Lama no es de casualidad. El chileno siempre se ha caracterizado por la bravura que muestra en cada uno de sus desafíos, algo que  ratificó casi toda la semana pasada en el Challenger de Sao Paulo.

La Doble Hazaña de Gonzalo Lama

 

El apodo de León con el que carga Gonzalo Lama no es de casualidad. El chileno siempre se ha caracterizado por la bravura que muestra en cada uno de sus desafíos, algo que  ratificó casi toda la semana pasada en el Challenger de Sao Paulo.

Ayer aplastó al estadounidense Ernesto Escobedo por un doble 6-2, en apenas 50 minutos de partido, para conseguir el segundo título en su bitácora en torneos de esta categoría tras el festejo en Cali el 2014.

Pero para levantar el trofeo, el jugador de 22 años-  el miércoles cumple 23- tuvo dos episodios clave, como una épica remontada -al más estilo Nicolás Massú- en los cuartos de final ante el argentino Juan Ignacio Londero, y  la recuperación a molestias físicas.

Es que en el entorno del tenista aseguraron que desde hace dos semanas comenzó a sentir dolencias y pese a que le recomendaron no viajar a Brasil,  se tenía fe y aguantó las complicaciones de salud.

Y el tiempo le dio la razón. En Sao Paulo, Lama sacó puras cuentas positivas: desplazó a Hans Podlipnik como primera raqueta nacional, alcanzó el mejor ranking de su carrera (166º), y se consolidó como el único jugador del denominado recambio con títulos en categoría challenger (Garin y Jarry sólo tienen coronas en torneos Futuros).

“Estoy muy feliz. Se dio una semana muy buena. Tenía un partido perdido en cuartos de final, lo terminé ganando y siendo campeón. Espero seguir así en lo que queda del año”, reconoce el criollo a El Deportivo poco antes de emprender el retorno a Chile, donde descansará poco más de una semana antes de comenzar la preparación para su próximo objetivo: superar las clasificaciones de Roland Garros para disputar su primer cuadro principal en un Grand Slam.

Eso sí, pese a su gran momento, tiene los pies bien puestos sobre la tierra.

“Pasar la qualy de Roland Garros es difícil y voy con la mentalidad de luchar todos los partidos. Esto no me asegura absolutamente nada de cara al Abierto de Francia. Voy paso a paso, no quiero pensar que ‘este es mi año’, eso es ponerse una presión innecesaria”, enfatiza.

De todas formas, Lama tiene una buena chance de seguir rugiendo en los próximos meses. De aquí hasta agosto defiende  37 puntos y cuenta con las armas. El apodo de León con el que carga no es de casualidad. Y lo refleja en la cancha.

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